Managua, 8 de julio, 2008/ Con su rostro sonriente y dispuesta cada día al trabajo, Marbely Castro, profesional y Voluntaria de las Naciones Unidas, se esfuerza en fortalecer las capacidades locales de San José de Bocay, municipio de Jinotega, con el fin de que se cumpla el número 1 de los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio: erradicar la pobreza y el hambre.
La riqueza de los recursos naturales que posee San José de Bocay, ubicado en la zona del trópico húmedo, con numerosos ríos de caudal permanente, abundantes especies, crustáceos, peces, forma parte de la dieta alimenticia de la población indígena Mayagna y Mískito, y con un potencial hidroeléctrico que contrasta con la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria que afecta a un 78.8% de sus habitantes.
En este municipio la actividad productiva más importante es la agricultura, luego la ganadería, y en menor escala la actividad forestal, recursos que con una adecuada política de desarrollo se convertirán en fuente de crecimiento económico y social en beneficio de sus habitantes. En ese contexto, el Sistema de las Naciones Unidas, en conjunto con la Asociación de Municipios de Nicaragua (AMUNIC) fomentan las capacidades de las autoridades locales mediante asistencia técnica
Marbely Castro es parte del voluntariado que trabaja en el marco del Programa Fortalecimiento de la Gobernabilidad Local para el Cumplimiento del ODM No. 1, implementado por la Asociación de Municipios de Nicaragua (AMUNIC) y financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quien ha sensibilizado a los actores locales de San José de Bocay sobre el problema de la desnutrición y pobreza, y los está incentivando a tomar acciones que pueden llegar a mejorar su situación.
En un primer esfuerzo, logró con la alcaldía de San José de Bocay, incluir en el presupuesto 2007, un pequeño fondo para semillas con el propósito que se desarrollen 12 huertos escolares que ya se han iniciado en el presente año y están esperando por sus frutos. También está brindando asistencia técnica a la cooperativa Nueva Esperanza del Bocay, donde están comprometidos para apoyar la educación alimentaria de los estudiantes.
De igual manera, en coordinación con el Programa Integral de Nutrición Escolar (PINE) del Ministerio de Educación, ha brindado charlas educativas sobre Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en centros de estudios y, tiene previsto continuar el apoyo para capacitaciones a docentes y padres de familias, en el tema de nutrición, preparación de alimentos e higiene.
Con la energía y las ganas de vivir que tiene Marbely, se ha involucrado en jornadas de vacunación y ha contribuido con el Ministerio de Salud para divulgar métodos de prevención del dengue, la malaria, VIH/Sida, ha brindado consejería a mujeres que amamantan, y alerta sobre la lehismaniasis, una enfermedad parasitaria, ulcerosa, que afecta la piel y ataca -en su mayoría- a la niñez. Es importante destacar que con el MINSA ha coordinado visitas a comunidades para sostener charlas educativas sobre Seguridad Alimentaria Nutricional y ha dado a conocer los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La joven voluntaria ha brindado charlas educativas a jóvenes del municipio y ha impartido talleres sobre consumo de alimentos a los líderes comunitarios de quienes ha obtenido bastante apoyo para recoger información sobre costumbres y dieta de la población.
Otro de sus intereses ha sido participar en las consultas ciudadanas para recoger las demandas de la población y las necesidades de proyectos, donde se incluyen propuestas en Seguridad Alimentaria Nutricional. Con ese espíritu apoyó la conformación de una Comisión de Seguridad Alimentaria Nutricional, destinada a combatir la inseguridad alimentaria y nutricional en San José de Bocay.
“Como Voluntaria de las Naciones Unidas y promotora del desarrollo local en San José de Bocay, estoy segura de que estamos avanzando y contribuyendo al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Milenio No. 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre en el municipio”, afirmó Marbely Castro.