Managua, 13 de junio 2008/ “La degradación de la tierra afecta a una parte importante de la superficie cultivable del planeta, y tiene un efecto directo en el bienestar de los pueblos y en el desarrollo económico de los países. Esa degradación provoca pérdidas económicas en la agricultura, causa perturbaciones en los mercados locales y regionales de alimentos y genera inestabilidad social y política”, afirma Ban Ki Moon, en su mensaje para el Día Mundial de la Desertificación”, que se celebra el próximo 17 de junio.
En Nicaragua, la Zona Seca representa un 34 % del territorio nacional y en ella se asienta el 80 % de la población empobrecida y vulnerable a desastres. Dicho territorio con características de sequía tiende a ampliarse por razones de mal uso y mal manejo de los recursos naturales agravado por cambios climáticos, una producción agrícola en crisis y escasas oportunidades de empleo local.
El ciclo recurrente de baja productividad del suelo y de pérdida de las cosechas por la mala distribución de la lluvia, se convierten en el resorte de la alta migración poblacional, tanto fuera, como dentro del país, constituyéndose en una de las zonas de expulsión de la frontera agrícola.
El Gobierno de Nicaragua suscribió en octubre de 1997, la Convención de las Naciones Unidas para la lucha contra la desertificación y la sequía. Dentro de ese marco la intervención del gobierno a través del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA) con apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Mundial para la Agricultura (FAO), y el Fondo Mundial del Medio Ambiente (GEF), ejecuta el proyecto “Manejo Sostenible de la Tierra” (MST), en siete municipios (que abarca una población de 82,203 habitantes), altamente afectados por la degradación de la tierra).
El Manejo Sostenible de la Tierra (MST) se define como el uso de los recursos del suelo (Suelo, Agua y Biodiversidad) para la producción de bienes que conducen a mejorar la calidad de vida de las poblaciones que dependen de ellos mientras se asegura el mantenimiento de sus funciones ambientales.
El proyecto contribuye a la mitigación de las causas e impactos negativos de la degradación de la tierra a través de buenas prácticas de manejo sostenible de la tierra y la promoción de sistemas productivos generando beneficios ambientales y reduciendo la pobreza. El proyecto inició en el año 2006 y a la fecha más de mil productores(as) están implementando sistemas productivos sostenibles.
La degradación de la tierra afecta de forma especialmente grave a las mujeres, puesto que tradicionalmente ellas dedican también tiempo y esfuerzo a la tierra —cultivando, procesando, gestionando y comercializando los alimentos y demás recursos naturales. La productora Esperanza Membreño nos cuenta su experiencia… ir al link video you tuve
http://www.youtube.com/watch?v=t3RpF3Xch1k