Managua, 7 de abril, 2008. Invitado por el Rector de la Bluefields Indian & Caribbean University (BICU), señor Gustavo Castro, el Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua, señor Alfredo Missair, impartió la Lección Inaugural 2008 (28 de abril) en el recinto principal de ese centro universitario en Bluefields.
Con el título “Derechos humanos, juventud y desarrollo”, la lección inaugural del Coordinador Residente hace un recorrido por los orígenes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los derechos humanos como plataforma esencial; la paz como ideal: y el diálogo internacional para el desarrollo como función permanente.
Frente a centenares de estudiantes de la BICU, congregados con entusiasmo para escuchar la lección inaugural 2008, el Coordinador Residente aseguró que la juventud de las regiones autónomas debe ocupar espacios de participación en la solución de los problemas políticos, económicos y sociales del país. Missair rindió tributo a la BICU por ser una institución educativa, “particularmente comprometida con esa visión de coordinar la actividad académica y la investigación con la realidad local, la realidad de las regiones autónomas del Caribe de Nicaragua, y de esa forma contribuir a la construcción de un país que se esfuerza por mejorar el modo de vida de su gente, cumpliendo con los compromisos internacionales en materia de derechos humanos, equidad de género y desarrollo sostenible” dijo.
Con la presencia de la Presidenta del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, señora Lourdes Aguilar, y del Representante Residente Adjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el señor Missair explicó que el Sistema de las Naciones Unidas desempeña una amplia gama de funciones que influyen en nuestras vidas de muchas maneras: desde la decisión del Consejo de Seguridad de iniciar una operación de mantenimiento de la paz como respuesta a un conflicto, hasta el establecimiento de normas de seguridad aérea o de estándares comunes en la esfera de las comunicaciones; desde el envío urgente de suministros de emergencia a las víctimas de desastres naturales, hasta la coordinación de la respuesta internacional a la pandemia del SIDA; desde la ayuda a los países para que celebren elecciones, hasta el otorgamiento de préstamos a bajo interés para que los países más pobres desarrollen su infraestructura.
POBREZA ES INADMISIBLE
Missair fue enfático al indicar que para el Sistema de las Naciones Unidas la pobreza y el hambre en Nicaragua es inadmisible, “nunca estaremos satisfechos con esa mitad de nicaragüenses que vive en estado de pobreza. Eso para nosotros es inadmisible, y es inadmisible porque la pobreza no sólo significa que las familias no tienen recursos para subsistir, sino también porque la pobreza es la mayor de las violaciones a los derechos humanos. La pobreza es portadora de inequidades sociales, de incultura, de frustraciones, de exclusión, de olvido. La pobreza condena a la juventud y por lo tanto es un problema ético”.
Recordó que la Declaración del Milenio es una de las mejores guías para combatir la pobreza, y que los Objetivos de Desarrollo del Milenio están establecidos, son un compromiso internacional muy claro: “hay que cumplirlos, como máximo, en el año 2015”, dijo y se preguntó: ¿De quién es la responsabilidad de cumplir los ODM? De todos y todas, respondió. Aseguró que el gobierno tiene una gran responsabilidad, por ser quien rige las voluntades políticas; pero la sociedad civil cuenta con un tendido social de participación ciudadana, inigualable; asegurando que la cooperación internacional está comprometida, pero, hay que coordinar esfuerzos y el Sistema ofrece los espacios para concertarlos.
Abordó el tema de la estabilidad macroeconómica. Dijo que continúa siendo una condición necesaria, pero no suficiente para asegurar la reducción de la pobreza. Nicaragua fue beneficiada con el perdón de buena parte de su deuda externa, hay crecimiento económico, la estabilidad ha permitido aumentar la producción en algunos rubros, incrementar las exportaciones, las inversiones, sin embargo, las causas de la pobreza continúan intactas.
Faltan fuentes de empleos e ingresos justos; las brechas sociales son severas en la mayoría de la población; y un tercio de la población vive con desnutrición crónica. El panorama no es nada alentador. Es hora de que los logros macroeconómicos se traduzcan en avances significativos en materia de equidad, reducción del hambre y la pobreza, mejoramiento de la calidad y cobertura de la salud, educación, agua y saneamiento, energía, vivienda; en síntesis: los logros macroeconómicos deben elevar la calidad de vida de la población, deben llegar y deben sentirse en Bluefields, Laguna de Perlas, El Tortuguero, en Prinzapolka, Waspám, y en todo el país.
DERECHO A LA NUTRICIÓN
El exponente manifestó que el Sistema de las Naciones Unidas, en su Valoración Común de País, reconoce la existencia de una Política de Seguridad Alimentaria en Nicaragua, pero también señala que la desnutrición crónica infantil es grave, sobre todo porque el país tiene la capacidad de producir suficientes alimentos básicos. Eso se llama violación de los derechos humanos.
La inseguridad alimentaria y nutricional afecta aproximadamente a un tercio de la población nicaragüense. Este fenómeno está estrechamente vinculado con la pobreza extrema. La falta de educación limita la posibilidad de selección y preparación y consumo de alimentos sanos y nutritivos, necesarios para una dieta balanceada. Otras condiciones subyacentes son el inadecuado manejo higiénico de los alimentos, el insuficiente acceso a servicios preventivos de salud e higiene, lo que establece un círculo vicioso entre desnutrición, infecciones, pobreza, y mala manipulación de los alimentos.
La seguridad alimentaria y nutricional es un desafío que debe preocupar a la Juventud y debe incentivarle a involucrarse en la respuesta. Cualquier esfuerzo para la erradicación del hambre y la desnutrición es importante. En ese sentido, el Sistema de las Naciones Unidas está impulsando un programa para el cumplimiento del ODM No. 1 en 54 municipios de Nicaragua. Es un programa novedoso, coordinado, incluyente, no compite con nadie, y está siendo ejecutado por jóvenes como ustedes, mujeres y varones que trabajan con todos los actores locales para revertir los indicadores y cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
JUVENTUD Y LUCHA CONTRA LA POBREZA
Después de mencionar uno por uno los derechos primordiales de la humanidad, el señor Missair dijo que las y los nicaragüenses han demostrado que tienen la inteligencia y la capacidad para resolver sus problemas de gobernabilidad. Si algo caracteriza a la nación nicaragüense es su gran talento. Ahora, es importante que ese talento lo pongamos al servicio de la lucha contra la pobreza. Una de las directrices de la reforma de las Naciones Unidas es trabajar en iniciativas que conduzcan a cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en otras palabras, son la prioridad mundial y una labor integral del Sistema de las Naciones Unidas y sus asociados: cooperantes bilaterales y multilaterales.
En esa prioridad mundial, dijo, los y las jóvenes de las regiones autónomas tienen que verse reflejados y deben ser actores destacados, con alto protagonismo. En los próximos 5 años, el Sistema de las Naciones Unidas: PNUD, PMA, UNICEF, OPS, FAO, UNIFEM, UNCDF, ONUDI, UNESCO, UNFPA, OIT, OIM y OMT, focalizará sus intervenciones en 54 municipios y en las dos regiones autónomas. De manera que los ODM son el elemento central de nuestro trabajo, y lo estamos haciendo armonizados y alineados, con toda la cooperación internacional, concluyó.
Enlace para acceder a la Lección Inaugural BICU 2008.
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